Dar retroalimentación a tus colegas y empleados les proporciona una visión de un observador sobre cómo está progresando su rendimiento, así como consejos para resolver cualquier problema. Para algunas personas el escuchar “¿Puedo darte alguna retroalimentación?” genera angustia y ansiedad. Se puede percibir que la persona que da la retroalimentación es de alguna manera superior a la persona que la recibe, poniendo al receptor en la defensa.

No hay duda de su valor para ayudar a identificar problemas y resolverlos aunque puede ser un proceso delicado. Los líderes de empresas deben hacer los comentarios de una manera positiva para que puedan hacer lo que se pretende hacer: ayudar a mejorar y hacer crecer el negocio.

Aquí hay cinco consejos que pueden ponerte en camino de dar retroalimentación de manera productiva:

1. Crea seguridad. Lo creas o no, las personas que reciben comentarios los aplican solo alrededor del 30% del tiempo. Si la persona que recibe la retroalimentación no se siente cómoda, puede hacer que los comentarios sean en última instancia improductivos y no los aplique.

Crea oportunidades para desarrollar confianza y habilidades. Esto es efectivo cuando la gente espera ser evaluada. Las situaciones en las que las personas saben que están siendo evaluadas son buenas para dar retroalimentación mientras aprenden nuevas habilidades.

2. Sé positivo. Da  tantos comentarios positivos como negativos. La retroalimentación positiva estimula el cerebro ayudando a tomar una nueva dirección y  la retroalimentación negativa genera que la respuesta a la amenaza se active y se establece la actitud defensiva. Asegúrate de hacerlo de forma positiva.

3. Sé específico. Las personas generalmente responden mejor a una dirección específica y positiva. Se específico y positivo apuntando a la tarea que quieres llevar a cabo, como: “Eres inteligente. Quiero escuchar al menos una opinión tuya en cada reunión en la que estamos juntos en el futuro”.

4. Sé inmediato.  Si esperas meses para decirle a alguien algo acerca de su rendimiento, puede que no comprenda los cambios necesarios para cambiarlo. La retroalimentación productiva requiere que se de con frecuencia. De esa manera, las evaluaciones de rendimiento son solo otra conversación más.

5. Sé duro, no malo. Cuando alguien hace mal su trabajo y tienes que darle su opinión, primero pregunta su perspectiva sobre la situación. No hay que insultar ni hacer sentir mal a los demás. 

Siempre intenta dar retroalimentación objetiva, específica y con una visión de futuro. Pregúntale a tu equipo si entiende todo lo que esperas de él. Informa a la persona que está siendo evaluada y que estás allí para ayudarla a tener éxito.