Los grandes gerentes de las empresas suelen ser expertos en sus áreas, con una sólida trayectoria y un interés en la administración. Pero para liderar efectivamente, necesitan desarrollar una habilidad que a menudo se pasa por alto: la gestión del talento.

“La capacidad de ver el talento antes de que otros lo vean, desbloquear el potencial humano y encontrar no sólo el mejor empleado para cada rol, sino también el mejor rol para cada empleado, es crucial para dirigir un equipo de primer nivel”, aseguran los expertos Tomás Chamorro-Premuzic y Jonathan Kirschner en un artículo publicado por Harvard Business Review.

Para Chamorro y Kirschner, científico jefe de talentos en ManpowerGroup y CEO de AIIR Consulting, respectivamente, los grandes gerentes también son grandes agentes de talento, pero convertirse en ello no siempre es fácil, exige que los líderes sean más abiertos y desechen tácticas de contratación obsoletas.

Después de analizar el desempeño de lo que hace a un jefe competente e incompetente, ambos expertos brindan algunos consejos para actualizar tus tácticas de contratación y desarrollar tus habilidades de gestión del talento.

Piensa en el futuro

A los posibles empleados a menudo se les pregunta durante las entrevistas de trabajo dónde se ven en cinco años; sin embargo, pocos gerentes se preguntan cuál es su estrategia de talento de cinco años. Muy pocos líderes piensan en el futuro para determinar si su nuevo empleado tiene o no habilidades que se alinean con su estrategia a largo plazo. Si sabes a dónde quieres ir, concentra tus esfuerzos en contratar a alguien con las habilidades, capacidades y experiencia que necesitarás para avanzar.

Céntrate en los rasgos correctos

Los dos errores más grandes que cometen los gerentes cuando evalúan los talentos de otras personas son: enfocarse demasiado en su desempeño anterior y sobrevalorar la importancia de su currículum, habilidades duras y experiencia técnica. Los líderes no pueden poner demasiado énfasis en el plan de estudios educativo actual, diseñado para preparar a las personas para trabajos presentes, en lugar de futuros. Si bien es posible que no podamos adivinar cuáles serán esos trabajos, está claro que las personas estarán más equipadas para hacerlos si tienen ciertas habilidades blandas, como inteligencia emocional, impulso y capacidad de aprendizaje. Son los rasgos fundamentales que determinan la adquisición de nuevas habilidades y conocimientos.

No busques afuera…

Las empresas a menudo contratan externamente cuando pueden obtener mejores talentos desde adentro. Las revisiones científicas muestran que las contrataciones externas tardarán más en adaptarse y tendrán tasas más altas de salidas voluntarias e involuntarias; sin embargo, generalmente se les paga más que a los candidatos internos. Las contrataciones internas tienden a tener niveles más altos de adaptación y tasas de éxito, sobre todo porque están en mejores condiciones para comprender la cultura y la política de la organización. También tienen más probabilidades de ser leales y comprometidos con su empresa.

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