La vida es un sube y baja de situaciones y emociones con las que tenemos que lidiar y aprender a sobrellevar para poder seguir con nuestras responsabilidades día con día, a veces nos deja lecciones de las cuales podemos aprender y hacernos más fuertes y sabios. 

Algunas de las cuales podemos tener en cuenta te la contamos acá.

1. No puedes hacerlo todo por tu cuenta

A veces nos sentimos orgullosos de poder decir  de decirte que somos autosuficientes y no está dejarnos ese mérito de vez en cuando. Pero así como en la vida en la vida también en los negocios vamos a tener momentos en los que necesitamos delegar tareas y  pedir ayuda, a veces no lo hacemos por no querer decepcionar a los demás pero está bien sentir que a veces no podemos hacerlo todo solos y aceptarlo es el primer paso, debes tomarte un descanso y dejar al mando a tus compañeros, ellos también harán un buen trabajo.

2. La vulnerabilidad puede ser algo maravilloso

Ser vulnerable es una manera de sentir el mundo que implica sensibilidad, honestidad y confianza, y es precisamente ese estado emocional el que nos permite conectar con nuestros sentimientos más delicados, valiosos y profundos, como son el amor, los temores, las inquietudes y las inseguridades

Si lo vemos del punto de vista empresarial, puede parecer aterrador vernos vulnerables pero aunque no lo creas desde el punto de vista del cliente y del cliente, no hay nada que te haga sentir más cerca de una empresa que saber que personas reales la dirigen.

3. No lo hagas por el dinero

En muchas ocasiones nos incentiva el dinero para actuar, pero de seguro todos hemos estado en situaciones en las que las cosas materiales se quedan atrás, asi que no dejes que sea lo que te motive a vivir todos los días. Puedes vivir una buena vida y tratar el dinero como el puente tan necesario para ayudarte a llegar a tu destino pero siempre debes dejar  que tus pasiones sean el impulso, es más satisfactorio saber que llegamos al éxito haciendo lo que realmente nos gusta y no lo que sintamos que debamos hacer por obligación.

4. Tener un plan

En cualquier negocio debemos tener un plan para las crisis o emergencias que puedan surgir en el camino,. Puedes hacer una o dos páginas sobre lo que sucederá si las cosas van por un camino incorrecto, tener un plan de acción puede ahorrarte tiempo y situaciones incomodas. 

5. Tómate un tiempo libre

Tomate un tiempo cada vez que sientas que lo necesitas, no necesitas llegar a  caer para recordar que la vida es inesperada y que no tenemos nada garantizado.

La mayor parte de nuestra vida nos la pasamos trabajando desde que entramos a prescolar trabajamos por aprender y seguir el ritmo y posiblemente toda la vida sigamos trabajando y aprendiendo aun cuando lleguemos a jubilarnos, Por eso de vez en cuando tomate vacaciones  cuando tengas la oportunidad, necesitamos priorizar nuestra salud mental, y debemos esperar que nuestros clientes y nuestro equipo hagan lo mismo. 

Lo único cierto es que no tenemos claro cuánto tiempo estaremos aquí, así que si estás en una posición que te lo permite, recuerda conectar tu cerebro para abrazar el arte de trabajar para vivir, no vivir para trabajar.