Con toda la situación actual del mundo es inevitable perder el positivismo en algunos momentos, son tiempos difíciles para muchos y nos cuenta no solidarizarnos con todo lo que sucede. Sin embargo no debemos  dejarnos llevar por este sentimiento ya que debemos salir adelante con nuestros objetivos personales y laborales. Por eso hablemos un poco de cómo recargar ese positivismo que a veces se nos baja. 

Ponte tu propia máscara de oxígeno primero

Tal como en los aviones, primero hay que estar bien nosotros para ayudar a los demás. 

Debemos hacernos cargo primero de nuestro bienestar para así estar en posición de poder ayudar a otros. Por esto prioriza tu salud menta y física. Cuidarse no necesariamente resuelve los problemas del mundo, pero te ayudara a estar en forma para poder afrontarlos.

Profundizar las relaciones, en todas sus formas

Somos criaturas sociales y prosperamos en la conexión. Y ha sido un poco difícil durante la pandemia, el estar aislados lejos de las personas que queremos y con las que estamos acostumbrados a compartir. Ha sido un proceso largo pero ya las medidas van reduciéndose y poco a poco vamos volviendo a la normalidad. Busquemos maneras seguras de compartir con amigos y familia para así mantenernos sanos también mentalmente.  

Haz un gran impacto con pequeñas acciones

Cuando ya te sientas positivo de nuevo, trata de devolver a los demás un poquito de ese positivismo también. No debe ser tampoco algo muy grande, puede ser un detalle pequeño a nuestros colegas en el trabajo o a los de nuestras comunidades.

Una actitud positiva mejora tu autoestima y tus comportamientos para que logres el éxito en todo lo que te propongas. El pensamiento positivo busca los mejores resultados de las peores situaciones. Siempre es posible encontrar algo bueno en todo, y esperar lo mejor para ti aunque las cosas se vean mal a tu alrededor. 

El positivismo se contagia, si tienes una buena actitud tu equipo tendrá una buena actitud también.