Cuando se es ascendido a un puesto en el que se deben dirigir personas, la persona no se convierte automáticamente en un líder. Hay diferencias importantes entre dirigir y liderar personas. Según un artículo publicado en la Revista Entrepeneur existen 5 diferencias claves entre un líder y un gerente que debes tomar en cuenta.

Los líderes inspiran y enseñan mientras los gerentes solo dirigen: Los líderes lideran con propósito y percepción. Muchos ya tienen un objetivo en sus mentes para inspirar a un equipo  y así convertir su visión en realidad. Los líderes tienden a pensar más allá y sembrar la misma pasión dentro de sus trabajadores con  creatividad y la intuición.

Los gerentes concentran más en resultados calculados que usualmente se pueden medir. Establecen metas creando situaciones y soluciones para ayudar a alcanzar sus objetivos.

Los líderes se adaptan al cambio, mientras que los gerentes se apegan más al hábito: Los líderes se acoplan a el cambio y se inclinan hacia la transformación. Incluso cuando todo parece estar yendo mal, ven más allá de los problemas, no entran en pánico y se enfocan en posibles soluciones.

Los gerentes confían más en la experiencia, el conocimiento y el conjunto de habilidades para cumplir sus metas, muchas veces. Su objetivo es quedarse con lo que saben y les cuesta mas adaptarse a el cambio.

Los líderes buscan aprender más mientras los gerentes repiten habilidades probadas: Los líderes buscan constantemente formas de aumentar experiencia y conocimiento para así poder trasmitirlo, su objetivo constante es crecer y hacer crecer a su equipo. Siempre buscan oportunidades que los desafíen a expandir su nivel de pensamiento.

Los gerentes, muchas veces, confían en los conocimientos y habilidades que ya tienen, repitiendo estrategias que ya han sido utilizadas en situaciones iguales o similares.

Los líderes se conectan constantemente mientras los gerentes construyen procedimientos, operaciones y estructura: Los líderes siempre están trabajando en equipo así van creando un sistema de apoyo. Esta en contacto con su equipo para asegurarse de que están satisfechos y cómodos haciendo su trabajo. Esto se hace con la intención de generar confianza y apoyo que va a ser un beneficio para el futuro.

Los gerentes se fijan en la estructura del sistema, los procedimientos y las técnicas necesarias para establecer y lograr ciertos objetivos. Su objetivo es garantizar que todo esté listo para alcanzar los resultados deseados, se enfocan más en dirigir que en enseñar.

Los líderes crean fanáticos acérrimos mientras que los gerentes mantienen seguidores: Un buen líder inspira, enseña, alienta y motiva, promoviendo la pasión y la fuerza de voluntad en los integrantes del equipo creando confianza y vínculos para que los trabajadores estén dispuestos a ir más allá del alcance usual.

En cambio un gerente dirige, delega, hacen cumplir y asesora a un. Los miembros del equipo hacen lo que se les dice y casi nunca cuestionan. Su objetivo es complacer al gerente ya que mientras el gerente esté cumpliendo, están cumpliendo.

Cuando se trabaja en equipo dirigir con una mentalidad de líder es muy importante para alcanzar los objetivos o metas deseados. Pregúntate si eres un líder o solo un gerente.