Nuestra sociedad afronta importantes retos vinculados con el aumento de la población y la pérdida de recursos naturales. La necesidad de alimentar a una población que superará los 9.000 millones de seres humanos en 2050 con demanda creciente de alimentos proteicos de origen animal, la reducción de la superficie agraria, el impacto del cambio climático en el medio natural y específicamente en los sistemas agrarios, son algunos de asuntos que condicionan la evolución de los territorios rurales, fuente básica de alimentos.

Desde un punto de vista sociológico, continúa la tendencia de concentración de la población en las grandes urbes, agravando el antiguo problema del despoblamiento rural que tan perniciosas consecuencias tiene para el mantenimiento de un medio rural dinámico, en el que se preserve la diversidad cultural y el propio medio natural.

Si bien la reciente declaración de los Objetivos de Desarrollo Sostenible por parte de Naciones Unidas ha venido a marcar el rumbo en el que nuestra sociedad ha de transitar para un mundo más justo y sostenible, es preciso que se desencadene desde el territorio un verdadero proceso de mutación del sistema. Trabajar en identificar las vías de mejora y ayudar a los actores del territorio para adecuar sus actividades a este nuevo escenario es pieza clave para alcanzar los grandes objetivos propuestos por los organismos multilaterales.

En este contexto, es una la línea de acción prioritaria que se proponen en este video:

– El estímulo de la innovación tecnológica como mecanismo facilitador para el desarrollo de modelos de negocio viables y sostenibles.