Antes de iniciar, respira hondo e intenta descubrir qué está desencadenando este sentimiento. Puede ser tu primer día de trabajo, alguna situación incómoda, lo desconocido, solo tu sabrás. Todas las personas tienen desencadenantes distintos, e identificarlos es uno de los pasos más importantes para afrontar y controlar los ataques de ansiedad.

Identificar qué es lo que la provoca, es un proceso que lleva tiempo y auto-reflexión. Por el momento aquí te compartimos varios consejos que pueden ayudarte a calmar esa ansiedad a tiempo.

Cuestiona tu patrón de pensamiento: Los pensamientos negativos pueden arraigarse en tu mente y distorsionar la gravedad de la situación. Una forma es desafiar tus miedos, es preguntarte si son ciertos y ver dónde puedes recuperar el control.

Practica la respiración profunda y enfocada: Intenta inhalar hasta contar 4 y exhalar hasta contar 4 durante 5 minutos en total. Al estabilizar la respiración, disminuirás la frecuencia cardíaca, lo que debería ayudarte a calmarte.

Usa aromaterapia: Ya sea en forma de aceite, incienso o vela, los aromas como la lavanda y la manzanilla pueden ser muy relajantes. Se cree que la aromaterapia ayuda a activar ciertos receptores en el cerebro, te que podría aliviar la ansiedad.

Sal a caminar o haz 15 minutos de yoga: A veces, la mejor manera de detener los pensamientos ansiosos es alejarse de la situación. Buscar un tiempo para concentrarte en tu cuerpo y no en tu mente puede ayudar a aliviar la ansiedad.

Escribe tus pensamientos: Escribir lo que te pone ansioso o te saca de tu cabeza, puede ayudarte a descubrir que esta pasando en realidad.

Esperamos que estos consejos fáciles de aplicar sirvan para manejar mejor tus emociones y tu día. Si crees que no puedes con estos consejos te animamos a visitar a un experto en salud mental, ellos sabrán como guiarte de la mejor manera.

Lo más importante siempre será tu bienestar.