No te estreses por tus puntos ciegos, úsalos para mejorar.

Hacemos preguntas todo el tiempo, una pregunta reflexiva y bien planteada tiene mucho poder, pero muchos todavía evitamos hacer preguntas. Las personas más exitosas del mundo hacen preguntas constantemente. Si no eres de preguntar mucho puedes aprender cómo  hacer las preguntas correctas. Así es como se empieza. 

Sé específico

Antes de hacerle una pregunta a otra persona, es importante averiguar primero lo que está tratando de aprender. Si no estás seguro, es poco probable que la persona a la que estás preguntando tampoco lo esté.

Existen tres tipos de pregunta: Hecho, opinión o solicitud. Cada una lleva su propio mensaje. Hacer una pregunta sobre un hecho muestra que la otra persona tiene información que nosotros no. Hacer una opinión indica que valoramos su perspectiva; y hacer una solicitud indica que necesitamos ayuda. Siempre debes considerar cual pregunta estas haciendo y a que persona para ver si esta va a poder darte las respuestas que buscas.

Como líder hacer preguntas no solo es una excelente manera de recopilar información valiosa sino que también mostramos a nuestro equipo que los respetamos y confiamos en ellos.

No tengas miedo de aclarar

Muchas veces cuando hacemos una pregunta y nos responden no entendemos bien o no queda claro. Tal vez la respuesta fue demasiado técnica o puede que no hiciste la pregunta correcta.

Si la respuesta que recibes no llena tus dudas, tendrás que aclararla.  Puedes pedir que explique mas de su punto o pedir confirmación de que lo entendiste de forma correcta.

Siempre deja claro que solo estás tratando de entender, en lugar de culpar a la persona por responder mal o que estas cuestionando su conocimiento. Después de todo, ambos están trabajando hacia el mismo objetivo.

Conversación vs. Interrogatorio

Existe una delgada línea entre mostrar tu interés en una conversación y hacerle sentir a la otra persona que los estas interrogando. Tómate  tiempo después de que te respondan para considerar lo que te dijeron. 

Evitemos respuestas puntuales “sí” o “no”, tratemos de dar respuestas más creativas, mantener las preguntas abiertas es una buena manera de llevar a flote la conversación. 

Encuentra el tono correcto

Las diferentes situaciones ameritan diferentes tipos de tonos de preguntas ;cómo haces una pregunta es tan importante como lo que haces. Las preguntas demasiado directas pueden hacer que la gente se sienta amenazada o interrogada y puede que no obtengas las respuestas que buscas y termine en una conversación frustrada. Las personas están más dispuestas a revelar información confidencial cuando las preguntas se hacen en un orden decreciente de intrusión, tratando siempre que  la primera pregunta no sea demasiado sensible. 

Quédate callado

No interrumpir a las personas mientras hablan contigo es muy importante más cuando intentan responder a una pregunta que hiciste. Puede hacer creer a la otra persona que no valoras lo que están diciendo, y tampoco vas a poder escuchar lo que podrían haberte dicho.

Si la persona se desvía del tema trata de guiarlo nuevamente de una forma muy sutil. Hay una diferencia entre hacer esto y cortar a alguien a mitad de la conversación. Guarda tus propios pensamientos y preguntas para cuando sea tu turno en la conversación. 

Hacer preguntas demuestra que eres una persona con una mayor inteligencia emocional y una mayor comprensión e interés del mundo que les rodea. Si te conviertes en un buen preguntador, el conocimiento que tienes el poder de desbloquear no tiene fin.