Tener rutinas es un aspecto esencial en nuestras vidas, nos ayuda a mantenernos organizados y  a economizar tiempo que podríamos perder divagando en qué hacer o por dónde empezar.

1. Despierta en un momento razonable

Levantarse temprano nos trae beneficios en el día,  nos brinda más  tiempo para completar las tareas pendientes y poder abordar el día de la mejor manera y aprovecharlo. Puedes empezar levantarte 20 minutos antes de tu hora regular que aun que no sea mucho nos va a ayudar a crear la rutina. Si pasas atareado todo el día levantarte temprano es la opción para salir con todo adelante. 

2. Programe su día

Programar nuestro día es un hábito que nos puede ayudar a ser más productivos y no estar abrumados y preocupados por todas las responsabilidades que tenemos. No ayudara a ser mas organizados, pero debes saber que hay cosas que no van a entrar en el horario y tenemos que entender que eso está bien, tampoco debemos caer en el agotamiento mental ni físico. Podemos programar el día con un calendario, esto no ayudar a evitar distraernos y perder tiempo

3. Establece metas

Establecer metas para lograr cada día es uno de los mejores hábitos que puedes desarrollar. Fijar metas y objetivos es planear. La claridad en los objetivos trazados facilita el reconocer hacia dónde vamos,  así podemos evaluar si alcanzaremos nuestras metas sólo con nuestro esfuerzo.

4. Haz tiempo para el movimiento

Mover nuestro cuerpo tiene muchos beneficios. Entre otros, ayuda a mantener una buena salud ósea y, además, tiene un papel muy importante en la regulación del peso y el gasto energético. Pero no sólo hablamos de sentirnos mejor físicamente, sino también mentalmente. Movernos hace que mejore nuestra autoestima, y nuestra salud mental sea mucho más fuerte. La actividad física, en cualquiera de sus formas, potencia el buen estado de ánimo en niños y mayores, aumenta los niveles de creatividad y ayuda a socializar.

¿Cómo podemos conseguirlo? Podemos empezar por dar un paseo diario por la ciudad, ir caminando a buscar a nuestros hijos o ir al supermercado caminando, pasear a nuestras mascotas, subir y bajar escaleras… Debemos olvidarnos del significado de la palabra “pereza” y trabajar para sentirnos activos y sanos. ¡Sólo depende de nosotros!

5. Priorizar la práctica del autocuidado

El cuidado personal es hacer algo intencionalmente para tu bienestar mental, físico y emocional. Nos anima a tener una relación saludable con nosotros mismos. De esta manera podemos ser la mejor versión de nosotros mismos, por nosotros y por nuestros seres queridos a nuestro alrededor, porque si nos sentimos bien y nos amamos, entonces podemos transmitir eso a los que nos rodean.

Dedicar una hora o incluso 30 minutos a hacer algo que te guste te dará un descanso de la realidad y el estrés que la rodea. ¡Es como tomarse unas vacaciones mentales y emocionales! Entonces una vez que vuelvas a la realidad te sentirás renovado y de mejor humor para afrontar el resto del día.