Todos tenemos puntos ciegos. No importa cuánto lo intentemos, algunos permanecerán ocultos para siempre. Pero el querer identificarlos para crecer es lo que te asegurará un cambio verdadero.

Amplía tus horizontes

Abre tu mente y amplia tu visión no te cierres solo con lo que ya sabes.  Buscar distintas perspectivas puede ser increíblemente útil para ampliar tu conocimiento. Lee libros, toma cursos en línea, estudia o incluso dedica tiempo a las conversaciones con personas que hacen las cosas de forma diferente a la tuya.

Confía en nuevos profesionales

Siempre necesitamos un coach o un consejero. En medio de los problemas puede ser que no estés reconociendo ese punto ciego que te limita y si lo haces puede ser que tampoco sepas como arreglarlo. Esto sin duda estará limitando tu crecimiento. 

En lugar de introducir nuevas obligaciones, identifica cómo puedes manejar tu problema de manera diferente de la mano de un profesional. 

Busca la verdad 

Una persona que sabe interpretar, acepta los comentarios cuando se los ofrecen, pero un gran empresario los busca constantemente para aprovecharlos y crecer.

Muchos prefieren asumir que todo va bien, la realidad es que esta mentalidad no te ayudará a crecer ni personal ni profesionalmente.

Todos los líderes necesitan gente a su alrededor dispuesta y capaz de decir incluso las verdades más duras cuando saben que nos están ayudando a mejorar.

Cuando recibas retroalimentación: 

Evita ponerte a la defensiva.  Escucha con atención y haz preguntas de seguimiento hasta que estés seguro de comprender lo que están diciendo.  No confundas la crítica del comportamiento con quién tu eres.  Haz tu propio inventario crítico 

Al final de cada semana, pregúntate:

¿Cuáles fueron tus principales pérdidas de tiempo y qué puedes hacer al respecto en el futuro?  ¿Qué apoyo necesitas?  ¿De qué logros estás más orgulloso? 

Utiliza esta información y recuerda: 

“No se puede rastrear lo que no se mide y no se puede mejorar lo que no se rastrea.“ ¡Buena suerte en tu búsqueda!