Santiago Herrera, un chico argentino de 18 años, creó una moto capaz de funcionar con agua salada. Te contamos como sucedió.

En su clase de química estaban aprendiendo de la electrólisis, el cual es proceso que se usa para dividir las moléculas del agua, es decir, separa el hidrógeno y el oxígeno a través de la electricidad. En esta técnica fue en la que Santiago inició su proyecto escolar.

“Mi proyecto consiste en usar agua sucia o agua de mar para hacer electrólisis, separando las moléculas de hidrógeno y las del oxígeno. Lo que usamos como combustible es el hidrógeno, que tiene alta volatilidad comparado con combustibles fósiles”, dice Santiago Herrera.

Su gran proyecto podría transformarse en una solución ecológica que transformaría por completo la industria automotriz. Actualmente el proyecto sigue en plan piloto pero sin duda esta marcando el inicio de un gran camino.

La generación Z son las personas nacidos entre 1994 y 2010. Estos chicos y chicas han crecido con una mayor conciencia ambiental y apertura mental.

Temas como el cambio climático, la crítica a los roles de género, la diversidad sexual, sostenibilidad y equidad son pilares en sus bases de pensamiento. Sin duda acciones como estas nos hacen tener esperanza de un futuro con economías sostenibles y eco-amigables.

¿Qué opinas de este proyecto?